Uso del Tratamiento de Oxigenación Hiperbárica en la cirugía general

El Tratamiento de Oxigenación Hiperbárica se aplica desde la década de los años 30. Sin embargo, muchos médicos no conocen sus beneficios.

La oxigenación hiperbárica combina  dos  mecanismos complementarios: una alta presión ambiental y la respiración del O2 puro. Esto condiciona  dos  efectos  distintos: un efecto volumétrico debido al aumento de  la presión ambiental y un efecto volumétrico  provocado  por el  aumento de la presión parcial de O2 que el paciente respira.

Este efecto es reversible al cesar la hiperpresión. El  efecto volumétrico se debe al  aumento de la presión parcial del O2 y se  basa en la Ley de Henry, que sostiene que al respirar O2 puro en un ambiente hiperbárico se produce un aumento progresivo de la presión arterial, venosa y  tisular de  O2. A este efecto  volumétrico se debe  la mayor  parte  de  los  beneficios terapéuticos de la oxigenación hiperbárica.

En el año 2004 los doctores Nicolás  Rubio  Silveira, Katia  García  Paneca, Carlos  Echevarría del Risco y Francisco Pacheco Téllez del Hospital Militar Clínico Quirúrgico Docente Dr. Octavio de la Concepción y de  la Pedraja, Camaguey, Cuba, estudiaron los efectos del TOHB en la cirugía general.

Estas fueron sus conclusiones:

No existen dudas sobre la indicación del TOHB en aquellos  pacientes  que  desarrollen una mionecrosis  clostridial­gangrena  gaseosa.

Es muy importante tener  presente que  su aplicación no  debe descuidar o retrasar el tratamiento antibiótico y quirúrgico.

La  oxigenación hiperbárica aporta  beneficios  importantes en el  tratamiento de la mionecrosis  clostridial.

Estudios in vitro demostraron que la oxigenación hiperbárica tiene  un efecto bacteriostático, a pesar de que  este  efecto beneficioso se  inhibe por la presencia de una catalasa presente  en la sangre  y el  músculo  desvitalizado. Para que actúe de forma óptima es necesario desbridar la zona y eliminar restos hemáticos y tejido necrótico.

El momento oportuno de  administrar el TOHB es  fundamental. Si  se dispone  fácilmente  de  ella, su  uso precoz antes  de la  cirugía  ayuda  a discriminar  el tejido sano y disminuye  la producción de la  toxina, por lo que el paciente se mantiene más estable hemodinámicamente.

Si por el  contrario, la  OHB no puede  iniciarse en las  primeras  24 horas, debe  realizarse primero un desbridamiento quirúrgico inicial. El  protocolo que  se  aconseja es de dos a tres sesiones diarias de 90 min.

El TOHB tiene una indicación preferente en la mionecrosis clostridial, aunque se debe  utilizar junto al tratamiento antibiótico y al desbridamiento. Su uso debe ser lo más precoz posible. En la fascitis necrosante tiene una indicación complementaria a la cirugía y el tratamiento antibiótico. En la  enfermedad de  Crohn los  resultados indican  que la oxigenación hiperbárica juega  un papel  importante, especialmente en casos  muy severos de  Crohn perianal  donde  otros  tratamientos hayan fracasado.

Fuente

Dr.  Nicolás  Rubio  Silveira;  Dra.  Katia  García  Paneca;  Dr.  Carlos  Echevarría del Risco; Dr. Francisco Pacheco Téllez; Utilidad de la oxigenación hiperbárica en cirugía general; 2004.

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