¿Qué efectos puede tener el tratamiento hiperbárico en pacientes con autismo?

Los Trastornos del Espectro Autista (TEA) afectan el desarrollo del sistema nervioso y el funcionamiento cerebral, especialmente en los aspectos relacionados con el procesamiento de la información que proviene de los estímulos sociales.

No es posible determinar la causa de la aparición de los TEA, pero se sabe que hay implicación genética. Actualmente no existe ningún marcador biológico que permita el diagnóstico de los TEA, por lo que se realiza en base a diferentes indicadores en el desarrollo de la persona que apuntan a una alteración en el mismo, así como a una evaluación específica de su conducta.

En el proceso de diagnóstico se debe reunir y comparar información diferente, que se obtiene tanto de la persona que va a la evaluación, como de las personas de su entorno más cercano, que normalmente son sus padres y/o hermanos.

Las manifestaciones clínicas de los TEA pueden variar entre las personas que los presentan, así como sus habilidades intelectuales. Sin embargo, todas las personas con TEA comparten las diferentes características que definen este tipo de trastornos.

En general, sus habilidades de interacción con los demás son muy distintas de las habituales. En algunos casos pueden presentar un aislamiento social importante, o no manifestar mucho interés por relacionarse con los demás. Sin embargo, en otras ocasiones pueden intentarlo de una forma extraña, sin saber muy bien cómo hacerlo, y sin tener en cuenta las reacciones de la otra persona.

Por otro lado, suelen presentar alteraciones de las habilidades de comunicación verbal y no verbal, que pueden variar desde las personas que no emplean ningún lenguaje hasta las que tienen habilidades lingüísticas fluidas, pero no saben utilizarlas para mantener una comunicación recíproca funcional. Además, las personas con TEA tienen un repertorio limitado de intereses y de conductas. Pueden presentar los mismos comportamientos de forma repetitiva, y tener problemas para afrontar cambios en sus actividades y en su entorno, aunque sean mínimos. Finalmente, sus capacidades para imaginar y entender las emociones y las intenciones de los demás son limitadas, lo que hace que sea difícil para ellos desenvolverse adecuadamente en el entorno social.

Por el momento, no existe ninguna cura para los TEA. Sin embargo, existen factores que van a influir de manera importante en el desarrollo de la persona que los presenta y en su calidad de vida. Es fundamental que el diagnóstico se realice de manera precoz y que el niño reciba una apropiada intervención temprana.

Es necesario destacar que la persona con TEA sigue desarrollándose y aprendiendo a lo largo de toda su vida. Los rasgos que caracterizan los TEA no desaparecen cuando la persona llega a la vida adulta, aunque sus necesidades sí van cambiando con la edad y el paso del tiempo.

Así, la calidad de vida de la persona y la de su familia van a estar influidas por las posibilidades de acceder cuanto antes a las intervenciones y apoyos adecuados, que se adapten a sus necesidades individuales, y que maximicen sus oportunidades de aprendizaje, de inclusión social y de desarrollo personal, manteniendo todos estos elementos a lo largo de la vida de forma continua y permanente.

¿Qué efectos puede tener el tratamiento hiperbárico en pacientes con autismo?

Diversos estudios científicos sugieren que la aplicación de cámara hiperbárica mejora algunos de los trastornos que padecen niños con autismo, debido, principalmente, al aumento del flujo de sangre al cerebro y a la mayor llegada del oxígeno a todos los tejidos del cuerpo. Algunos autores señalan que en el cerebro de los chicos con TEA hay un nivel más bajo de flujo sanguíneo.

Se trata de una terapia segura y no invasiva. El paciente ingresa a una cámara hiperbárica donde se le suministran aire y oxígeno a presión; de esta forma se eleva varias veces el nivel de Oxígeno en los tejidos y, como consecuencia de esta Hiperoxia, se desencadena una gran cantidad de beneficios. Entre los cambios que genera el TOHB se encuentran:

  • Disminución de la perfusión cerebral
  • Avance significativo en la atención y sociabilización
  • Mejor conexión con la familia y el entorno
  • Refuerzo de la tonicidad muscular
  • Aumento del sistema inmunológico.
  • Reducción del estrés oxidativo

El tratamiento con oxigenación hiperbárica no cura ni actúa como un remedio. Tiene una vida media determinada. Por lo tanto, cuantas más sesiones, mejores serán los resultados.

Fuente

Diamundialdelautismo.com

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