Fundamentos científicos del TOHB en pie diabético

El Tratamiento de Oxigenación Hiperbárica es una de las herramientas médicas más efectivas y seguras que pueden reducir la amputación mayor de extremidades de pacientes con pie diabético infectado grave. Es una opción de tratamiento estadísticamente comprobada y con apoyo de estudios en medicina basada en evidencias, siempre y cuando sea utilizado en forma conjunta con el tratamiento convencional, sin sustituir (ni retrasar) a la revascularización cuando sea necesaria ni la desbridación quirúrgica y las curaciones subsecuentes.

Algunos estudios y resúmenes en apoyo del uso de la oxigenación hiperbárica en lesiones graves de pie diabético:

  • En 1996 Faglia y sus colaboradores publicaron un estudio prospectivo, controlado, de oxigenación hiperbárica frente a un grupo control de 33 pacientes tratados convencionalmente. Sólo encontraron mejores resultados en cuanto al número de pacientes que precisaban amputaciones mayores (33.8 vs 8.3%) en los pacientes con úlceras grado III y IV de Wagner.
  • Cianci y col, primero en 1991 y posteriormente en 1997, comunican resultados exitosos (sin necesidad de amputación) en 78-89% de pacientes grado IV de Wagner tratados con oxigenación hiperbárica demostrando asimismo que el costo de la oxigenación hiperbárica es inferior al de la amputación (incluso sin tener en cuenta el costo de la rehabilitación posterior).
  • En 1998 Allen, en un estudio prospectivo aunque sin grupo control, en el que se incluyeron 85 pacientes con pie diabético y riesgo de amputación, obtiene buenos resultados en 78% de casos (curación en 65% y mejoría en 13%).
  • Kalani y col, en el año 2002, en un estudio prospectivo, controlado y aleatorizado a largo plazo (3 años), comparó 2 grupos homogéneos, con y sin tratamiento con oxigenación hiperbárica. Demostraron menor tasa de amputaciones (33% vs. 12%) y tiempo de cicatrización más rápido.
  • En 2004 los autores de la Guía de tratamiento de pie diabético de la Sociedad Norteamericana de Enfermedades Infecciosas (IDSA en USA) la calificaron como nivel de Evidencia BI “Moderada evidencia basada en más de un estudio clínico controlado y aleatorizado, que apoya la recomendación para su uso, por lo general debe ofrecerse”.
  • En 2005, Kranke y sus colaboradores revisaron sistemáticamente las publicaciones donde se usaba oxígeno hiperbárico en “heridas crónicas” de 1996 a 2003, que incluían cinco ensayos clínicos controlados, aleatorizados. Los autores llegaron a la conclusión de que la oxigenación hiperbárica en úlceras de pie diabético “reduce significativamente el riesgo de amputación mayor y que puede proveer la posibilidad de cicatrizar al año”. También agregaban que “este estudio sugería que la aplicación de oxígeno hiperbárico en estos pacientes estaba justificada en la medida que hubiera la facilidad de esta tecnología”.
  • En 2008 la Agencia Canadiense de control de Medicamentos y Tecnología en Salud publicó una conclusión similar con el reporte “Tratamiento de oxígeno hiperbárico adjunto para úlceras diabéticas”. En ese reporte, la oxigenación hiperbárica junto con el tratamiento de úlceras de pie diabético fue más efectiva y cicatrizaba más heridas comparadas con el tratamiento estándar, subsecuentemente, disminuía la incidencia de las amputaciones mayores de extremidades (11% en el grupo oxígeno hiperbárico versus 32% en el grupo de cuidados estándar). Esta misma revisión calculó que el beneficio económico era mayor en el grupo tratado con oxígeno hiperbá- rico versus el grupo de cuidados estándar ($40,695 vs $49,786) e incrementaba “la calidad de años de vida” (3.64 vs 3.01).

Fuente

Luna, C. 2010. Fundamento científico de la oxígenoterapia hiperbárica en el tratamiento del pie diabético infectado grave en medicina basada en evidencias. Med Int Mex 2010;26(4):374-382.

Comments are closed.