VIVIR CON PARKINSON: CONSEJOS PARA UNA MEJOR CALIDAD DE VIDA

El Mal de Parkinson es un trastorno neurológico degenerativo progresivo que suele diagnosticarse en adultos mayores de 60 años, tanto hombres como mujeres. Si bien no hay información certera, se calcula también que entre el 5 y el 10% de enfermos de Parkinson tienen menos de 40 años. La enfermedad debe su nombre a James Parkinson, un médico británico que publicó un estudio titulado “Ensayo sobre la parálisis temblorosa” en el año 1817. Desde entonces, se investigan sus causas y tratamiento, aunque no se ha encontrado ninguna cura.

Los principales síntomas de esta enfermad son: sacudidas o temblor; lentitud de movimientos, rigidez en los brazos, piernas o torso y problemas de equilibrio o inestabilidad postural. Otros síntomas pueden ser la pérdida de expresividad facial; tener caligrafía muy pequeña o un volumen de voz muy bajo, entre otros. Los médicos suelen diagnosticar Parkinson cuando al menos dos de los principales síntomas se presentan durante un tiempo prolongado.

Al tratarse de una enfermedad crónica y progresiva, los síntomas empeoran con el paso del tiempo, afectando sensiblemente la calidad de vida de las personas, que comienzan a presentar dificultades para realizar actividades cotidianas como bañarse, vestirse o desplazarse normalmente.  Sin embargo, existen muchas variantes que pueden ayudar a las personas con Parkinson a mantener su movilidad e independencia y llevar una vida segura:

Es prioritario realizar algunos cambios en el hogar y en las rutinas para crear un entorno de seguridad:

  • Instalar pasamanos en la ducha para sostenerse. De esta forma se sentirá más seguro para ingresar o salir del baño.
  • Agregar una alfombra antideslizante para mantenerse parado con mayor firmeza.
  • Preferir jabones líquidos a los jabones en barra, que pueden caerse y producir un resbalón
  • Optar por afeitadora eléctrica y cepillo de dientes eléctricos para evitar lastimarse en caso de que sufra temblores.
  • Decirle adiós a los cordones y elegir en cambio calzado con velcro. En el caso de las mujeres, los zapatos con taco bajo le darán mayor estabilidad y equilibrio.

Consejos para relacionarse amigablemente con la enfermedad:

  • No se quede encerrado. No tiene nada de qué avergonzarse. Una vida social activa mejora el estado de ánimo.
  • Relacionarse con otras personas que padecen Parkinson lo ayudará a sentirse comprendido y acompañado. Además, podrá aprender a afrontar mejor su enfermedad.
  • Realice una rutina de ejercicios orientado un terapista ocupacional o un fisioterapeuta. Esto lo ayudará a tratar problemas de movilidad y desplazamiento y evitar caídas frecuentes, por ejemplo.
  • Evite consumir alimentos que puedan provocar acidez estomacal. Esto podría complicar el habla.
  • Descanse la voz cuando haya hablado mucho.
  • No intente gritar. Es preferible bajar el volumen de la radio o el televisor para hablar en un tono medio y que su garganta no se seque o irrite.
  • Prefiera remeras a camisas. Los botones o cierres pueden generar dificultades a la hora de vestirse
  • Incluya fibras en su dieta para evitar el estreñimiento, habitual en pacientes con Parkinson

Un último consejo fundamental: tenga paciencia. Tómese su tiempo para vestirse, moverse, hablar. Forzar las cosas solo logrará que se estrese o se sienta frustrado, lo que puede empeorar algún síntoma.

 

Fuentes:

  • National Parkinson Fundation
  • Parkinson Desease and the Art of Moving – John Argue

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