TEA: DEFINICIÓN, SIGNOS DE ALERTA Y CAUSAS

El 2 de abril de cada año se conmemora el Día Mundial de Concientización sobre el Autismo, declarado por la ONU, para manifestar la necesidad de mejorar la calidad de vida de niños y adultos que conviven con esta patología.

Según la definición de la Organización Mundial de la Salud, el Trastorno del Espectro Autista (TEA) es “un grupo de afecciones caracterizadas por algún grado de alteración del comportamiento social, la comunicación y el lenguaje, y por un repertorio de intereses y actividades restringido, estereotipado y repetitivo”. TEA es un término genérico que abarca cuadros tales como el autismo infantil, el autismo atípico y el Síndrome de Asperger.

La mayoría de los casos de TEA se manifiesta en los primeros 5 años de vida de un niño, persiste hasta la adolescencia y la edad adulta y está incluida en la categoría de trastornos generalizados del desarrollo. El diagnóstico temprano es fundamental y hoy es posible establecerlo antes de que el niño cumpla sus primeros dos años. El retraso en el habla o en las habilidades sociales (no mira a los ojos, no señala, no se deja abrazar); una involución temporal o la aparición de determinadas conductas repetitivas pueden ser signos tempranos característicos.

De acuerdo con la evidencia científica disponible, múltiples factores, entre ellos los genéticos y ambientales, pueden ser una causa probable de TEA. No hay pruebas de una relación causal entre los TEA y la vacuna contra el sarampión, la parotiditis y la rubéola. Tampoco hay prueba alguna de que las vacunas infantiles puedan aumentar el riesgo de TEA.

Algunos datos:

  • Se calcula que 1 de cada 160 niños tiene un trastorno del espectro autista (TEA).
  • Algunas personas con TEA pueden vivir de manera independiente y tener una vida productiva; otras, tienen discapacidades graves que necesitan constante atención y apoyo durante toda su vida.
  • Según los estudios epidemiológicos realizados en los últimos 50 años, la prevalencia mundial de estos trastornos parece estar aumentando. Hay muchas explicaciones posibles para este aparente incremento de la prevalencia, entre ellas una mayor concientización, la ampliación de los criterios diagnósticos, mejores herramientas diagnósticas y mejor comunicación.
  • La intervención en la primera infancia es muy importante para optimizar el desarrollo y bienestar de las personas con TEA.

¿Qué puede hacer un padre o una madre para ayudar a su hijo con autismo?

El rol de los padres es fundamental. Ellos pueden ayudar a garantizar el acceso del niño a la salud y la educación; apoyarlo, brindarle un entorno saludable y estimularlo en cada etapa de crecimiento. Es muy importante que se informen continuamente y que, además del asesoramiento profesional, busquen contención e intercambien información en grupos de padres de niños con TEA.

 

Fuente: Organización Mundial de la Salud

 

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