Los beneficios de la cámara hiperbárica en pacientes con esclerosis múltiple

La Esclerosis Múltiple es una enfermedad  progresiva del sistema nervioso central que afecta a la mielina o materia blanca del cerebro y de la médula espinal, provocando la aparición de placas diseminadas que impiden el funcionamiento normal de esas fibras nerviosas. La mielina es una sustancia que envuelve los nervios de ciertas células nerviosas permitiendo que trasmitan sus impulsos rápidamente. La velocidad y eficiencia con que se conducen estos impulsos permite realizar movimientos rápidos, suaves y coordinados con poco esfuerzo.

Cuando la esclerosis múltiple aparece, produce una anomalía inmunológica que se suele manifestar con problemas de equilibrio, debilidad, coordinación, alteración de la vista, dificultad para pensar y  memorizar, pinchazos, además de otros síntomas.

¿Cuáles son las causas?

Se desconocen las causas que originan la esclerosis múltiple, pero sí hay indicios de que se podría tratar de una enfermedad  inmune que hace que el organismo ataque a su propia mielina. Hasta fecha de hoy no tiene cura, pero sí hay una serie de fármacos y terapias que ayudan a que su avance sea más lento.

Por lo general, la esclerosis múltiple es una enfermedad que se presenta en los adultos. La edad media está entre los 29 y 45 años y las mujeres sufren la enfermedad con más frecuencia que los hombres.

Los principales síntomas son

  • Visión doble o borrosa
  • Cansancio
  • Vértigo o falta de equilibrio
  • Dificultad para andar o coordinar movimientos
  • Sensación de hormigueo o entumecimiento
  • Cansancio
  • Problemas del habla
  • Temblor en las manos
  • Pérdida de fuerza o sensibilidad en alguna parte del cuerpo

Según los datos recogidos por la Sociedad Española de Neurología (SEN), algunos de estos síntomas se dan a menudo y el paciente se recupera de ellos con mayor rapidez. Pero no en todos los casos ocurre igual. La  mayoría de personas con esclerosis múltiple experimenta más de un síntoma y cada paciente presenta una combinación de varios de ellos.

Tratamientos que pueden ayudar al paciente

Actualmente no existe ningún tratamiento que cure la esclerosis múltiple. Los tratamientos que existen buscan principalmente prevenir la discapacidad neurológica del paciente a largo plazo. El objetivo es mejorar la calidad de vida de la persona que la tiene.

Los pacientes que tienen diagnosticada la patología pueden llevar una vida activa y plena. De todos modos para el enfermo no es fácil de asumir, por eso según los datos de SEN, hasta un 75% de los pacientes sufre alteraciones de ánimo o de depresión en algún momento. Es importante hablar de forma abierta para asimilar mejor la enfermedad y tratar los problemas psicológicos.

Entre las terapias que pueden ser beneficiosas para los pacientes con esclerosis múltiple se encuentra el tratamiento de oxigenación hiperbárica, que produce un aumento de flujo sanguíneo cerebral, es antiinflamatorio, favorece  la vasoconstricción y disminución del edema, estimula el proceso de reparación de los tejidos lesionados, tiene efectos directos sobre los neurotransmisores y aumenta el volumen de oxígeno en el sistema nervioso central.

En cuanto a la esclerosis múltiple, los pacientes sienten una disminución del temblor y disminución de la rigidez, lo que mejora su calidad de vida.

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