10 enfermedades relacionadas con el estrés oxidativo

La oxidación es un proceso en el que ocurre pérdida de electrones, captación de oxígeno o cesión de hidrógeno. Con la oxidación las grasas se vuelven rancias, la goma pierde elasticidad, el papel se pone amarillo, etc. Estas reacciones de óxido-reducción son importantes, ya que los seres vivos obtienen la mayor parte de su energía libre a partir de ellas.

El oxígeno puede ser también fuente de enfermedad a través de una producción incontrolada de radicales libres de oxígeno (RLO) que dañan las macromoléculas (lípidos, proteínas, hidratos de carbono y ácidos nucleicos) y alteran los procesos celulares (funcionalidad de las membranas, producción de enzimas, respiración celular, inducción génica, etc.).

Algunas de las enfermedades y procesos degenerativos producidos por la oxidación son:

  • Envejecimiento: puede ser el resultado de la activación de genes específicos en un momento determinado del ciclo celular. La teoría de los RLO del envejecimiento supone que este resulta de la acumulación de lesiones orgánicas debidas a RLO.
  • Ateroesclerosis: se ha demostrado una estrecha relación entre RLO y lipoproteínas de baja densidad (LDL) y se sabe que su aumento tiene un conocido valor predictivo directo en la aparición de ateroesclerosis.
  • Cáncer: el desarrollo tumoral es un proceso altamente complejo caracterizado por la presencia de necrosis celular del tejido sano, crecimiento incontrolado de las células cancerosas, neovascularización del área afectada para asegurar el aporte de oxígeno y nutrientes al tumor, entre otros muchos fenómenos. Los RL podrían influir en el desarrollo tumoral.
  • Catarata senil: Los RL generados en el cristalino producen entrecruzamiento, desnaturalización, degradación de sus proteínas y otros efectos, formándose gránulos microscópicos de composición compleja por apelotonamiento desordenado de moléculas, que crecen en tamaño y cantidad, produciendo inicialmente el efecto Tindall, y finalmente la total opacificación del cristalino.
  • Insuficiencia renal aguda (IRA), crónica (IRC) y diálisis: el daño tubular por isquemia/reperfusión está, al menos en parte, ocasionado por el aumento del estrés oxidativo de la IRA.
  • Tóxicos que alteran el estado redox: el daño celular inducido por algunos tóxicos a nivel renal se manifiesta con un aumento de los marcadores de estrés oxidativo y una disminución del metabolismo tubular renal (consumo de oxígeno y transporte de distintos compuestos) en relación con una alteración de la cadena de transferencia de electrones mitocondriales que produciría una reducción de las funciones metabólicas, todo ello originado por un aumento de formación de RLO.
  • Diabetes: la autoxidación de azucares genera especies de RLO. A concentraciones altas de glucosa la producción de RLO se incrementa en presencia de metales de transición. El aumento de estrés oxidativo descrito en los diabéticos no está únicamente relacionado con la aceleración en la producción de RLO, sino también por la disminución de antioxidantes.
  • Hipertensión arterial (HTA): la HTA puede ser considerada como un conjunto de resultados sistémicos de las lesiones (vasculares, parenquimatosas, etc.) producidas por los RLO.
  • Cirrosis, insuficiencia hepática y hepatopatía alcohólica: El daño hepático inducido por alcohol está relacionado, al menos en parte, a un estrés oxidativo causado por la producción de RLO y/o a un descenso de los antioxidantes.
  • Otros procesos implicados: distrofia muscular, artritis e inflamación, enfisema pulmonar, esclerodermia, demencia senil, dermatitis de contacto, enfermedad de Alzheimer, enfermedad de Parkinson, isquemia cerebral, miocardiopatías, insuficiencia cardiaca, entre otros.

¿Por qué el tratamiento hiperbárico es beneficioso para disminuir el estrés oxidativo?

El Tratamiento con Oxigenación Hiperbárica (TOHB) es un método no invasivo que consiste en suministrar oxígeno a altas concentraciones en una cámara hiperbárica presurizada a un mínimo de 1.4 atmósferas ATM (superior a la presión atmosférica ambiental normal que es de 1 atmósfera). Así, la persona está respirando oxígeno 100%. Este gas se transporta a la sangre, y logra alcanzar incluso a los tejidos dañados.

El Tratamiento de Oxigenación Hiperbárica reduce los efectos en el tejido dañado, elimina la isquemia (que trae radicales libres), reduce el edema, modera la inflamación, mejora la función inmunológica y activa la producción de enzimas antioxidantes para compensar el estrés oxidativo celular.

Fuente

J.I. Elejalde Guerra, 2001, Estrés oxidativo, enfermedades y tratamientos antioxidantes, Servicio de Medicina Interna del Hospital de Navarra.

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