La Sociedad de Medicina Hiperbárica y Subacuática (Undersea and Hyperbaric Medical Society) ha aprobado una serie de indicaciones para el uso de Tratamiento de Oxigenación Hiperbárica (TOHB) en la práctica médica, bien sea como tratamiento coadyuvante o indicación absoluta. Entre las relacionadas con la angiología tenemos: las lesiones y heridas con problemas de cicatrización, donde el pie diabético tiene un papel preponderante; los injertos y colgajos de piel comprometidos por la isquemia o la infección, las infecciones necrosantes del tejido blando, la isquemia aguda postraumática, los síndromes compartimentales y las lesiones por aplastamiento.

En su artículo La Oxigenación Hiperbárica en Angiología, el Dr. José Álvarez explica las indicaciones y el costo-beneficio de esta modalidad terapéutica en Angiología sin entrar en detalles con relación al número de sesiones, ni con las presiones de tratamiento usadas.

  • Lesiones con problemas de cicatrización: el TOHB promueve los siguientes eventos que favorecen la curación y cicatrización de úlceras y lesiones: eliminar la hipoxia tisular, los organismos anaerobios pueden ser inhibidos directamente, promueve la explosión oxidativa de los polimorfonucleares con restauración de la capacidad para matar bacterias, aumenta la proliferación de fibroblastos y la formación de colágeno, aumenta la angiogénesis y refuerza la acción de algunos. También tiene efecto vasoconstrictor, lo que actúa de forma favorable sobre la hipervascularización del pie diabético con trastornos neurovegetativos.
  • Úlceras por insuficiencia arterial: las úlceras motivadas por una insuficiencia arterial crónica presentan dificultades para su curación debido a la hipoxia tisular local, sobre todo si es severa. Lo primero es la revascularización y, si la úlcera persiste a pesar de una buena operación, el paciente puede ser candidato a tratamiento con OHB. Con oxígeno hiperbárico como tratamiento coadyuvante se ha logrado mejorar o curar úlceras por insuficiencia arterial que son refractarias al tratamiento convencional en el 55 al 82 % de los pacientes. Cuando la insuficiencia arterial es menos severa e involucra solamente la circulación distal, la OHB proporciona una oxigenación adecuada para la cicatrización.
  • Úlceras por estasis venoso: se ha reportado una reducción del 35,7 % en el tamaño de la úlcera en los pacientes no diabéticos que recibieron OHB en comparación con el 2,7 % en pacientes que no la recibieron.
  • Injertos y colgajos: el oxígeno hiperbárico se usa generalmente en los injertos y colgajos comprometidos. Sin embargo, puede tenerse en cuenta en aquellos pacientes en los que se conoce la existencia de una hipoxia local y con un estado físico comprometido. La OHB ha sido muy útil para quienes el injerto ha fallado anteriormente y sobre zonas irradiadas o con compromiso vascular. Se ha usado con éxito en las úlceras del diabético, venosas y en el paciente con arteriosclerosis obliterante con el objetivo de apoyar la cicatrización del injerto o colgajo de piel.
  • Gangrena gaseosa: en los centros que cuentan con servicios de oxigenación hiperbárica, se ha alcanzado reducir la mortalidad por debajo del 20 % y se logra una disminución de la tasa de amputación así como de su nivel en estos pacientes.
  • Infecciones necrosantes de tejidos blandos: se ha reportado una disminución de la morbilidad y la mortalidad en estas infecciones con el uso de la OHB. La mortalidad por estas infecciones cuando no se usaba la OHB variaba del 33 al 67 %, mientras que después del uso de esta como tratamiento coadyuvante se reporta del 12,5 al 25 %.
  • Isquemia postraumática, síndrome compartimental y lesiones por aplastamiento: la OHB produce una disminución del edema postraumático y de las presiones compartimentales por la vasoconstricción que se produce y, además, aumenta en diez veces la oxigenación de los tejidos, por tanto, aumenta la viabilidad de los tejidos. El éxito mayor se produce cuando se usa en las primeras horas después del accidente, sobre todo cuando el daño es severo.

Fuente

Álvarez, J.2000. LA OXIGENACIÓN HIPERBÁRICA EN ANGIOLOGÍA. Rev Cubana Angiol y Cir Vasc.

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