La oxigenación hiperbárica como tratamiento coadyuvante en la colitis ulcerativa

Junto a la enfermedad de Crohn, la colitis ulcerativa (CU) se reúne en la llamada enfermedad inflamatoria intestinal. La CU es una entidad difícil de definir, porque su diagnóstico depende de la concurrencia de manifestaciones clínicas y hallazgos endoscópicos. La CU es una enfermedad inflamatoria del intestino grueso de carácter progresivo, remitente y recidivante, de curso casi siempre crónico, y caracterizada por lesiones ulceradas del colon, que se acompañan de deposiciones diarreicas con flema, sangre y pus. La etiología de la CU es desconocida.

El Tratamiento de Oxigenación Hiperbárica (TOHB) es un método terapéutico que consiste en respirar oxígeno a presiones superiores a la presión atmosférica dentro de una cámara herméticamente sellada. Los efectos terapéuticos del TOHB están dados por fenómenos físicos (cambios de presión a los que se expone el sujeto en la cámara hiperbárica) y fisiológicos (cambios en la presión del oxígeno respirado). Por lo tanto, el TOHB posee la mayor acción antihipóxica conocida, y puede mejorar la proliferación de los fibroblastos, la formación de fibra colágena, la neovascularización activa, y las defensas antimicrobianas, antimicótica y antiviral.

En dependencia de la dosis de presión, el TOHB puede ejercer un efecto inmunomodulador o inmunosupresor. La presencia de un Servicio de Medicina Hiperbárica en el Hospital Clínico-Quirúrgico “Hermanos Ameijeiras” en La Habana motivó la conducción de un estudio comparativo para evaluar la influencia de la OHB en la evolución clínica y endoscópica de la CU.

Se reclutaron 43 pacientes diagnosticados de CU. Todos se encontraban medicados con azulfidina: 4 gramos diarios, según lo recomendado para esta enfermedad. Los pacientes fueron divididos en dos grupos. Los del Grupo A fueron tratados con 15 sesiones de TOHB de una hora de duración cada una, intercaladas de lunes a viernes. El tratamiento duró 21 días. El Grupo B se mantuvo únicamente con azulfidina. Los pacientes participantes en el estudio fueron hospitalizados en el Servicio de Coloproctología para su seguimiento, evolución, y tratamiento.

En el Grupo B (Control) se lograron mejorías modestas en la expresión de dolor, y en la presencia de sangre y pus en las heces fecales, respecto de las observaciones hechas antes del inicio del estudio. Asimismo, se logró reducir el número de diarreas diarias experimentada por el paciente. Sin embargo, no se lograron cambios en la frecuencia de la ocurrencia de flemas en las heces fecales. Los cambios en los síntomas fueron más llamativos en el Grupo A (Tratamiento). El 100% de los pacientes con CU tratados en OHB reportaron desaparición del dolor al término de las sesiones de TOHB. Asimismo, entre el 91.0 – 100.0% de los pacientes manifestaron ausencia de la presencia de flemas y sangre en las heces fecales. El número de diarreas diarias se redujo.

En el Grupo B (Control) se lograron mejorías modestas en el patrón vascular de la mucosa, y la ocurrencia de presencia de sangre y pus, respecto de las observaciones iniciales. Sin embargo, no se observaron cambios en la presencia de úlceras y flemas en la mucosa.

En el Grupo A (Tratamiento) los cambios fueron dramáticos en lo que respecta al patrón vascular de la mucosa, y la presencia de sangre, flemas y pus: los hallazgos endoscópicos fueron ostensiblemente mejores entre el 91.3 – 100.0% de los pacientes afectados del grupo en cuestión, después de ser comparados con las observaciones iniciales. A pesar de que no se observaron úlceras de la mucosa en el 83.3% de los pacientes afectados de este grupo en el examen endoscópico evolutivo, esta proporción no fue significativamente diferente de las condiciones iniciales. Para cualquier hallazgo endoscópico, la proporción de casos mejorados fue mayor en el Grupo A (Tratamiento).

En este trabajo se presentaron evidencias de la utilidad del TOHB en lograr mejoría de la sintomatología clínica y de las lesiones observables endoscópicamente en pacientes con CU. En primer lugar, el TOHB pudiera servir para brindarle al paciente alivio del dolor: uno de los síntomas más llamativos de la CU, y motivo continuo de demanda de asistencia médica. En segundo lugar, TOHB sería útil para restablecer el patrón vascular de la mucosa, y con ello, disminución de los sangramientos, que pueden convertirse en causa de anemia, y obligar al equipo médico a adoptar otros derroteros terapéuticos.

No obstante, los autores concluyen con una nota de precaución: los beneficios reportados con el TOHB no quieren decir en modo alguno que se abandone el tratamiento habitual, ni que se pretenda sustituirlo. Lo que se propone es poner en manos de quien pueda ofertar este servicio un elemento más para tener en cuenta en el arsenal terapéutico para el alivio de una dolencia tan invalidante como es la CU.

Referencia

Francisco Aguilar Martínez, José Aguila Martínez, Guillermo Llanes Díaz, Boris Luis García Delgado, Sergio Santana Porbén. 2005. La oxigenación hiperbárica como tratamiento coadyuvante en la colitis ulcerativa. Hospital Clínico-Quirúrgico “Hermanos Ameijeiras”.

Comments are closed.