La cámara hiperbárica y su efectividad para tratar enfermedades cardiovasculares

Las enfermedades cardiovasculares son el principal problema de salud en la población adulta. Más de 25% de la población mundial tiene algún tipo de enfermedad cardiovascular, que ocupa el primer lugar en el listado de causas de muerte en personas mayores de 45 años en muchos países del mundo. Debido a la importancia que tiene el sistema circulatorio, y en especial el corazón, cualquier alteración en su forma o función provoca trastornos circulatorios y como consecuencia daña la función de los tejidos vitales.

Los ataques al corazón y los accidentes cerebro vasculares (ACV) suelen ser fenómenos agudos que se deben sobre todo a obstrucciones que impiden que la sangre fluya hacia el corazón o el cerebro. La causa más frecuente es la formación de depósitos de grasa en las paredes de los vasos sanguíneos que irrigan el corazón o el cerebro.

Los ACV también pueden deberse a hemorragias de los vasos cerebrales o coágulos de sangre. En particular, la cardiopatía coronaria afecta a la red de vasos sanguíneos que rodea al corazón y riega el miocardio. Igual que otras arterias del cuerpo, las coronarias sufren un engrosamiento de sus paredes y estrechamiento de la luz por la invasión de lípidos, principalmente de colesterol.

A medida que estas lesiones crecen, la arteria se cierra de forma tal que la circulación disminuye, al punto que puede llegar a obstruirse completamente por un coágulo a causa de una hemorragia en las paredes. La arteria también puede sufrir espasmo muscular que interfiere en la circulación. La falta de sangre en los tejidos del corazón provoca un infarto o la muerte de la porción del miocardio que no recibe oxígeno ni nutrición.

Las insuficiencias cardiovasculares en la mayoría de los casos son provocadas por excesos de colesterol o en diabéticos que igualmente presentan obstrucciones arteriales causadas por la alteración en los niveles del azúcar. Otras como las varices tienen complicaciones como el dolor en piernas, los edemas o las ulceras varicosas de difícil cicatrización. Todas estas son causas frecuentes de muerte (necrosis) de tejidos, heridas, inflamaciones de pies o piernas.

El Tratamiento de Oxigenación Hiperbárica es efectivo para tratar deficiencias circulatorias. Esta terapia permite que los niveles bioquímicos en el organismo se estabilicen y mejoren junto con todo el sistema cardiovascular, provocando que el paciente evolucione favorablemente en un gran porcentaje de casos.

El paciente ingresa a una cámara donde es sometido a una presión superior (1.45 ATM) a la de la atmósfera normal. El oxígeno que respira fuera de la cámara (21%) aumenta a 100% y esto ocasiona que a los pocos minutos la hemoglobina se sature por gradientes de presión y el oxígeno se disuelva en el plasma, lo que provoca que las células se activen y trabajen adecuadamente creando una estabilización bioquímica entre otros beneficios que promueven una evolución muy favorable con regeneración de células y formación de nuevos vasos sanguíneos.

La cámara hiperbárica ha mostrado efectividad cuando se asocia o no al tratamiento convencional de las enfermedades cardiovasculares. Al año de seguimiento de un estudio realizado en el Servicio Medicina Hiperbárica del Hospital Docente Universitario Dr. Darío Contreras, 90.9% de los pacientes no había presentado ninguna recaída clínica luego de varias sesiones de tratamiento.

Fuente

Dr. José R. Caro Newman, Oxigeno hiperbárico y su aplicación en las diferencias circulatorias, Hospital Docente Universitario Dr. Darío Contreras.

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