La cámara hiperbárica como tratamiento adyuvante en traumatología

En particular, el tratamiento de oxigenación hiperbárica (TOHB) se usa ampliamente en el tratamiento de traumatismos de distintos orígenes, que afectan diferentes órganos y tejidos. Algunos traumatismos que requieren cirugías y pueden ser tratados con TOHB, incluyen las isquemias traumáticas agudas, el síndrome compartimental, injertos y colgajos comprometidos, procesos infecciosos y quemaduras traumáticas.

Los traumatismos comprometen la salud del paciente traumatizado, ya que desencadenan un estado de hipoxia regional o general al comprometer la perfusión de algunos tejidos y, por lo tanto, su viabilidad. En condiciones hipóxicas, la angiogénesis se hace más lenta e incluso nula, disminuye la función de fibroblastos y la formación de colágeno se ve comprometida. A nivel celular, la hiperoxia resuelve todas estas funciones, ya que son dependientes de O2.

En situaciones de lesiones e isquemia cerebral, el estado de hipoxia es responsable por el daño neuronal, sinapsis ineficientes y alteraciones en la irrigación y perfusión. Estos fenómenos se deben a la alteración del metabolismo y la actividad neuronal en hipoxia. El objetivo de las terapias en isquemia cerebral es rescatar el tejido normal, que está en riesgo de sufrir daños irreversibles por la deprivación de O2 y la consecuente alteración energética y metabólica.

Por lo tanto, las medidas terapéuticas se enfocan en mejorar el flujo sanguíneo y preservar la función celular. En este contexto, TOHB juega un importante rol en la protección neuronal durante situaciones de isquemia, a través de la acción de la hiperoxia reduciendo la lipo-peroxidación en situaciones de isquemia y procesos de isquemia-reperfusión. TOHB permite reducir el estado inflamatorio y el edema cerebral, favorecer la reparación de axones, estimular su crecimiento y mantener la integridad de la barrera hematoencefálica.

También favorece la redistribución del flujo sanguíneo cerebral, aliviando la presión intracraneal y sus síntomas. Atenúa los déficits motores, disminuye los riesgos de secuelas y previene trastornos circulatorios cerebrales recurrentes, mejorando la supervivencia tras trauma neurológico. En los casos de injuria y lesión traumática que afectan el SNC, la TOHB promueve la neuroprotección y neurogénesis, en forma concomitante a la angiogénesis y la mejoría en el flujo cerebral, y favorece la neuroplasticidad.

Por ejemplo, el uso de 40 sesiones de TOHB (1.5ATA) durante un mes, demostró ser seguro y eficaz en pacientes con lesiones crónicas por aplastamiento, observando mejorías en test cognitivos, examen físico y por imágenes (SPECT), en la calidad de vida y el alivio del dolor [14, 40]. También se observó que TOHB acelera la recuperación neurológica tras lesión medular, mejorando la función mitocondrial en la corteza motora y la médula espinal, revirtiendo la hipoxia y reduciendo el edema. En casos de osteomielitis (OM), al aumentar la pO2, TOHB promueve la cicatrización y reduce la probabilidad de infecciones, inhibiendo el crecimiento de micro-organismos anaerobios, que afectan tejidos óseos.

Los mecanismos a través de los que TOHB actúa en tratamiento de osteomielitis, incluyen la estimulación de la acción fagocítica de leucocitos en tejidos hipóxicos, la osteogénesis y la neo-vascularización, la activación de osteoclastos en la remoción de detritos óseos. El tratamiento de OHB (2.5 ATA, 2 horas, 5 sesiones/semana, 50 días) mostró erradicación de la infección, sin recurrencia ni complicaciones. En OM y otras infecciones severas, TOHB tiene efectos antimicrobianos directos e indirectos y evita la respuesta inflamatoria sistémica, ayudando a delimitar el tejido viable del no viable, reduciendo la extensión del debridamiento, de las amputaciones, y la morbi-mortalidad.

TOHB se indica en pacientes traumatizados para mantener la viabilidad de los tejidos y el metabolismo aeróbico muscular, reducir el edema postraumático y mejorar la perfusión capilar del músculo, evitar la lesión de isquemia/reperfusión, favorecer la respuesta del huésped contra las infecciones, mejorar la cicatrización, reducir las amputaciones, complicaciones y lesiones de nervio periférico que acompaña a estas lesiones.

En resumen, TOHB se usa como tratamiento adyuvante en traumatología para acelerar la recuperación, aliviar el dolor, reducir la inflamación, el riesgo de infecciones y amputaciones, reconstituir la perfusión, mejorar la recuperación neuronal y la calidad de vida. Los resultados de la terapia con HBO en pacientes con traumatismos periféricos, lesión cerebral y medular son prometedores y merecen investigación adicional.

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