¿Cómo puede ayudar la cámara hiperbárica a los pacientes con artritis?

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), La artritis reumatoidea (AR) es un trastorno sistémico crónico de etiología desconocida. Causa deformaciones musculo esqueléticas debilitantes debidas a la destrucción de tejido articular y erosión ósea, como también severas anormalidades mecánicas en las articulaciones.

Aunque existen indicios sobre los desencadenantes del desarrollo de la AR, no se conoce con precisión su naturaleza. Las investigaciones realizadas indican que el origen de Ia enfermedad involucra procesos inmunes tanto humorales como celulares y que tal vez influyan también los factores genéticos y ambientales.

La AR incluye un espectro sumamente amplio de presentaciones clínicas. Por esta razón algunas veces hay dificultades en el diagnóstico y Ia clasificación con fines epidemiológicos. Se han elaborado descripciones clínicas sistemáticas de la AR, y aunque Ia mayoría de los médicos e investigadores están de acuerdo con la definición de la AR «clásica» y «definitiva», no ocurre lo mismo con la AR «probable» o «posible».

La AR puede variar desde una poliartritis simétrica destructiva grave con manifestaciones sistémicas, como la vasculitis, hasta una poliartritis seronegativa leve crónica y fluctuante. Muchos casos de este último tipo deberían denominarse poliartritis inflamatoria crónica.

La AR es mucho más frecuente en las mujeres que en los hombres y suele aparecer en adultos mayores, pero puede iniciarse en cualquier etapa de la vida y afectar a cualquier persona.

Los síntomas de la AR son:

  • Dolor
  • Rigidez o dificultad de movimiento en diversas articulaciones pequeñas y grandes.
  • Cansancio, sensación de malestar, fiebre ligera, inapetencia y pérdida de peso corporal.
  • Manifestaciones extraarticulares que afectan principalmente a la piel, los vasos sanguíneos, el corazón, los pulmones, los ojos y la sangre.

En algunas personas la enfermedad se detiene de forma espontánea, mientras que en otras progresa a lo largo de toda la vida.

¿Cómo puede ayudar la cámara hiperbárica a los pacientes con artritis?

El Tratamiento de Oxigenación Hiperbárica ayuda a controlar el desarrollo de la artritis, ya que reduce la inflamación que cubre las articulaciones, obteniendo resultados excelentes si se prescribe como tratamiento preventivo con diagnostico precoz.

La artritis es una enfermedad sistémica autoinmune, y se caracteriza por provocar inflamación crónica de las articulaciones, produce destrucción progresiva con distintos grados de deformidad e incapacidad funcional.

El tratamiento en cámara hiperbárica, mediante la acción desinflamatoria y reparadora de la cicatrización, angiogénesis y osteogénesis, mejora la función inmunológica, reduce el edema y el dolor.

Fuentes

Organización Mundial de la Salud

Coordinación Nacional de Artritis

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