Aplicaciones del TOHB en patologías reumatológicas

El Tratamiento de Oxigenación Hiperbárica (TOHB) se aplica en patologías de base inflamatoria, como las que afectan tejidos óseos, aparato motor, tejido conectivo y articulaciones. Estas enfermedades reumáticas son habitualmente tratadas de forma multidisciplinaria, a través de estrategias terapéuticas con miras a disminuir la inflamación, el dolor y mejorar la calidad de vida.

En situaciones de hipoxia, la baja pO2 es responsable del daño celular y alteraciones en la perfusión. La angiogénesis se hace más lenta e incluso nula, disminuye la función de fibroblastos y la formación de colágeno se ve comprometida. A nivel celular, la hiperoxia resuelve todas estas funciones, ya que son dependientes de O2. El TOHB juega un importante rol protector durante situaciones de isquemia, a través de la acción de la hiperoxia reduciendo la lipo-peroxidación en procesos de isquemia-reperfusión.

En patologías incapacitantes como la artritis reumatoidea (AR), caracterizadas por la presencia de dolor y deterioro de la calidad de vida, el uso del TOHB favorece el alivio del dolor y la disminución de la inflamación en articulaciones. Este alivio se produce por un aumento de la capacidad antioxidante enzimática, que favorece una disminución de peróxidos lipídicos. El tratamiento de pacientes de AR con TOHB da buenos resultados clínicos, tanto en forma inmediata como a largo plazo, gracias al alivio de los síntomas sistémicos y la modulación de la respuesta inmune.

En otras enfermedades reumáticas como el lupus eritematoso sistémico (LES) se ha observado que el TOHB es capaz de inhibir la acción de algunas citoquinas pro-inflamatorias, actuando como un modulador inmune. En pacientes con LES y/o esclerodermia, el TOHB mejora la disfunción cognitiva.

En pacientes con LES, fibromialgia (FM) y fatiga crónica se detectaron alteraciones en la perfusión cerebral, que podrían ser tratadas y mejoradas gracias al uso de TOHB. Particularmente en pacientes con FM, el TOHB puede mejorar los síntomas y la calidad de vida, ya que mejora la perfusión y normaliza la actividad en áreas cerebrales relacionadas con el dolor. El alivio del dolor favorecido por el TOHB en FM está relacionado con su capacidad de estimular la angiogénesis.

El TOHB también es eficaz en el tratamiento de infecciones agresivas que afectan los huesos, como la osteomielitis (OM). El uso de TOHB aumenta la pO2 necesaria para la neo-vascularización, la reversión de la isquemia, la aceleración de la cicatrización, la inhibición del crecimiento de micro-organismos anaerobios por estimulación de la acción fagocítica de leucocitos en tejidos hipóxicos, la promoción de la osteogénesis y la activación de osteoclastos en la remoción de detritos óseos.

La oxigenación hiperbárica tiene efectos antimicrobianos directos e indirectos y evita la respuesta inflamatoria sistémica, ayudando a delimitar el tejido viable del no viable, reduciendo la extensión del debridamiento, de las amputaciones y la morbi-mortalidad. En situaciones de necrosis ósea, pueden aparecer daños tempranos en la microcirculación, que requieren la restauración de la oxigenación ósea. El uso de TOHB en estas condiciones promueve la síntesis de colágeno, la proliferación de fibroblastos, la neo-vascularización y reducción del edema, gracias a la vasoconstricción y el aumento de la oxigenación tisular.

El TOHB se usa como tratamiento adyuvante en reumatología para aliviar el dolor, modular la respuesta inmune, reducir la inflamación, el riesgo de infecciones y amputaciones, acelerar la recuperación, reconstituir la perfusión y mejorar la calidad de vida. Particularmente se utiliza como tratamiento coadyuvante de patologías auto-inmunes, del tejido conectivo, cuadros de dolor crónico e infecciones óseas.

 

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