Aplicaciones de la Oxigenación Hiperbárica en anemias por pérdida sanguínea aguda

La primera vez que se utilizó el TOHB como terapia adjunta en el tratamiento de las anemias por pérdidas sanguíneas agudas fue en 1974 por el Dr. Hart. Sin embargo, desde los 60´s se había empleado para el colapso vascular con resultados muy prometedores.

Cuando un paciente pierde una cantidad suficiente de sangre se puede llegar a comprometer la distribución adecuada de oxígeno en los tejidos y la sobrevida del paciente, a menos de que se restablezca el volumen circulante y la capacidad de cumplir con los requerimientos locales y sistémicos de oxígeno.

Existen condiciones médicas (incompatibilidad de grupo, anemia hemolítica autoinmune idiopática, hepatitis y VIH) y religiosas (testigos de Jehová) que pueden retrasar o impedir la restitución de sangre o sus derivados en algunos pacientes. Se han alcanzado grandes adelantos en los sustitutos sanguíneos (fluorocarbonados), aunque no se ha logrado desarrollar un sustituto sanguíneo ideal y todavía se tiene algunas deficiencias en su uso, toxicidad, corta vida y la interferencia con el sistema inmune.

El TOHB es un tratamiento adjunto de corta duración, eficaz para el manejo de pacientes con anemia aguda por pérdida sanguínea. Desgraciadamente, el paciente no puede ser sometido indefinidamente a la oxigenación hiperbárica, ya que puede desarrollar toxicidad por oxígeno pulmonar. Sin embargo, la exposición intermitente a TOHB de estos pacientes ayuda a mantener la viabilidad de órganos (cerebro, corazón, etc.) y de los pacientes mismos, hasta que la médula produzca la Hb suficiente para mantener los requerimientos básicos de oxigenación.

La oxigenación hiperbárica se indica en el manejo de esta patología en las siguientes condiciones:

  • Pacientes que no se cuenta con disponibilidad de grupo de manera Inmediata
  • Pacientes que por motivos religiosos no aceptan transfusiones de sangre o sus derivados
  • Cuando el paciente tiene una presión arterial sistólica menor de 90 mmHg y requiere el empleo de vasopresores para mantener la presión arterial media
  • Cuando existe alteración del estado mental y/o coma
  • Con datos de isquemia miocárdica en el ECG
  • Con datos de isquemia intestinal y/o hepática
  • Cuando existen datos de acidosis láctica severa.

El protocolo que se utiliza para el manejo de anemias por pérdida sanguínea aguda debe incluir el soporte vital del paciente, el manejo médico y quirúrgico según el caso.

La oxigenación hiperbárica se suspende cuando el paciente ya no presenta datos de insuficiencia respiratoria moderada, cuando la hemoglobina alcanza niveles de 6-8 g/dl, el hematocrito se encuentra alrededor de 22.9% y la cuenta de reticulocitos es de 8.2%. La experiencia cada vez mayor en el manejo de estos pacientes ha demostrado que la sobrevida depende de la premura con que se inicia las maniobras resucitadoras y el tratamiento con OHB. En las hemorragias Clase Iv se ha alcanzado una sobrevida del 70%; sin embargo, cuando los pacientes son referidos oportunamente, la mortalidad es menor al 5%.

En general, la aplicación de la oxigenación hiperbárica, cuando se realiza de manera temprana en combinación con otros tratamientos, reduce la morbi-mortalidad, la estancia hospitalaria, la necesidad de cirugía y sus complicaciones, reduce el número de amputaciones y el costo total de la atención médica. La oxigenación hiperbárica es un tratamiento que puede ser salvador en los pacientes con anemias por pérdidas sanguíneas agudas en donde no se puede restablecer el volumen sanguíneo por circunstancias médicas o religiosas. Su costo beneficio en estos pacientes es muy elevado.

Fuente

E. Cuauhtémoc. 2000. Aplicaciones de la Oxigenación Hiperbárica en anemias por pérdida sanguínea aguda. Revista Virtual de Medicina Hiperbárica

Comments are closed.