APLICACIÓN DE TRATAMIENTO HIPERBÁRICO EN EL MANEJO DEL LEGG-CALVÉ- PERTHES

La patología de Legg-Calvé-Perthes se define como una afección de la cadera que puede afectar a la placa de crecimiento, neurosis avascular del centro de osificación de la cabeza femoral o grupo de alteraciones de la vascularización en los núcleos de osificación. Su origen es idiopático y se presenta en el fémur en crecimiento.

Signos y síntomas

Dolor en la cadera o ingle muslo o rodilla, progresivo, a veces se presenta el dolor en forma brusca otras veces no hay dolor.

Tratamiento

Los principios básicos del tratamiento de la enfermedad de LeggCalvé-Perthes son los siguientes: eliminación de la irritabilidad de la cadera, recuperación y mantenimiento de una función satisfactoria, pevención de la subluxación de la cabeza femoral, mantenimiento de la esfericidad normal de la epífisis femoral en la curación.

El tratamiento a corto plazo tiene como objetivo desaparecer el dolor y la rigidez y mejora la claudicación. Se usan AINES para aliviar el dolor. El reposo mejora la sinovitis y evita carga sobre la articulación afectada. La tracción continua disminuye la contractura muscula y disminuye el dolor al disminuir la sobrepresión. Sobre la contención o sujeción de la cabeza femoral, el objetivo es prevenir la expulsión de la cabeza femoral del acetábulo.

A largo plazo se busca la congruencia articular. El fin de las actitudes quirúrgicas es la contención de la cabeza femoral, disminución de la tensión muscular continua, conseguir cobertura acetabular. El tratamiento clásico que se aplica consiste en evitar la acción de peso mediante diferentes procedimientos, con el objetivo que la cabeza femoral no se deforme antes de que ocurra la reosificación. De fracasar, puede ser quirúrgico o dejar secuelas.

Legg-Calvé-Perthes se puede tratar con oxigenación hiperbárica. Según nuevas evidencias esta patología se trata de daños isquémicos que traen por consiguiente pérdida de osteocitos basados en el conocimiento de que el oxígeno es necesario para la vitalidad del hueso, la cicatrización y la remodelación.

Los estudios de Harrison y Burwell concluyeron que la enfermedad es originada por una fuerza mecánica orientada que lesiona los vasos sanguíneos de la cabeza femoral a causa de un defecto constitucional que afecta el hueso en crecimiento. Se elaboró la hipótesis de que el tratamiento precoz con oxigenación hiperbárica puede interrumpir la progresión de la enfermedad.

Se ha buscado una terapia que acorte el tiempo de evolución natural de la enfermedad y evitar así cirugías y secuelas, por lo tanto, se considera a la medicina hiperbárica como posible método de tratamiento. Los investigadores se basaron en que la causa más importante de la enfermedad se trata de la interrupción de la vascularización de la porción superior del fémur y se han demostrado los efectos relacionados con un aumento de la tensión de oxígeno en el hueso, que favorece la neoformación vascular, modula la actividad osteoblasto-osteoclástica, mejora el metabolismo celular e influye en la microcirculación al actuar como antiedema o antiagregante plaquetario.

Todo lo anterior aceleraría el proceso reparador del hueso, así mismo el tiempo de evolución natural de la enfermedad. Esto se ha visto en la experiencia obtenida en la necrosis aséptica del adulto.

En un estudio multicéntrico realizado por Morales Cudello y cols se estudió desde el punto de vista clínico imagenológico y grammagráfico a 210 pacientes, con promedio de edad 6 años. Se administraron 35 sesiones de oxigenación hiperbárica repartidas en 3 ciclos, 15, 10 y 10 separados entre sí por 7 semanas.

Resultados obtenidos

En el 92% de los pacientes el tiempo de curación fue menos de 24 meses, en el 5% entre 24 y 36 meses y no curó el 3% después de 36 meses de evolución y de uso de ciclo complementario. Se destaca que el 87% de los pacientes clasificados como Caltterall III-IV curo en menos de 24 meses y los clasificados Caltterall I-II todos curaron. Solo lo hizo uno después de este período.

No hubo complicaciones ni residuos. Se curó 97% de los tratados. Se acorto el tiempo de evolución natural de la enfermedad, permitió una rehabilitación temprana sin secuelas y se evitó la cirugía. Concluyeron que el tratamiento con oxigenoterapia hiperbárica debe iniciarse tempranamente en los casos, diagnosticados para interrumpir la progresión de la enfermedad.

Referencia

Arteaga, L; Arias, X. APLICACIÓN DE MEDICINA HIPERBÁRICA; EN EL MANEJO DEL LEGG-CALVÉ- PERTHES (Revisión Bibliográfica). REVISTA MEDICA DE COSTA RICA Y CENTROAMERICA; Vol. LXV (585)271-275;2008.

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